Geely pisa el acelerador: gana US$2.449 millones en 2025
La automotriz china elevó sus ingresos a nivel récord y consolidó el peso de los vehículos eléctricos en su negocio global.
La automotriz china Geely reportó ganancias por 16.852 millones de yuanes (US$ 2.449 millones) en 2025, lo que representa un leve aumento de 0,24% interanual, según su informe financiero presentado a la Bolsa de Hong Kong.
Ingresos récord y fuerte crecimiento en ventas
La facturación de la compañía aumentó 25% hasta alcanzar 345.232 millones de yuanes (US$ 50.178 millones), marcando un nuevo récord.
Durante el año, Geely vendió 3,02 millones de vehículos, lo que implicó un crecimiento de 39 % y el cumplimiento de su meta revisada al alza.
Los eléctricos ya dominan el negocio
El segmento de vehículos eléctricos fue uno de los principales motores de crecimiento. La compañía comercializó cerca de 1,7 millones de unidades, un aumento de 90%, que ya representa 56% de sus ventas totales.
Este desempeño posiciona a Geely como uno de los principales vendedores globales en el segmento eléctrico.
China lidera, exportaciones crecen poco
El mercado chino concentró 86% de las ventas, con un incremento de 48%. En contraste, las exportaciones crecieron apenas 1%, alcanzando unas 420.000 unidades.
La empresa señaló que el entorno local presenta una “intensa competencia”, aunque destacó oportunidades vinculadas al avance de los vehículos eléctricos y la integración de inteligencia artificial.
Estrategia: equilibrio entre combustión y tecnología
Geely mantiene una estrategia de desarrollo equilibrado entre vehículos eléctricos y de combustión, incorporando funciones inteligentes para mejorar la experiencia de conducción.
La compañía también avanzó en la integración de marcas como Volvo, Lotus, Lynk&Co y Zeekr, además de fortalecer su inversión en inteligencia artificial aplicada al sector automotor.
Proyección para 2026
Para 2026, Geely apunta a vender 3,45 millones de vehículos, lo que implicaría un aumento de 14%.
El grupo anticipa un escenario global marcado por cambios estructurales, mayor competencia por insumos y posibles incrementos en costos, aunque confía en oportunidades de expansión internacional y en una competencia más ordenada en China.
